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Sociedad
y Generales
por
Mercedes Giangrande

Artículos
atemporales
Noviembre
Mercedes nos hace reflexionar a través de
sus opiniones. La
familia, los niños, los adolescentes y la sociedad están contenidos,
a través de sus textos, en una actualidad preocupante.
Sus relatos expresados en primera persona hablan de una mujer
involucrada con el compromiso cotidiano .
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Historial
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Jueves 17 de Noviembre de
2011
Objetivo

Todos
deseamos compartir las fiestas más significativas con
nuestros familiares y amigos, no obstante no siempre
contamos con los recursos necesarios. Buscamos opciones
para lograr nuestro objetivo, nos movilizamos en las
empresas que nos puedan llevar, no importando si es
micro o tren, el tema es estar en tiempo y forma donde
tanto anhelamos.
Buscamos promociones, valores que podamos solventar, nos
enteramos que anuncian una posibilidad más económica si
viajamos en tren, tomamos nuestros recaudos, dado que
intuimos que habrá llegado a oídos no sólo nuestro sino
también
de varios interesados.
Determinamos un día para acercarnos y así realizar las
consultas y requisitos necesarios para obtener el
pasaje, como así también si llega al lugar hacia dónde
vamos. Confiados nos hacemos presentes en la dirección
anunciada a las seis de la mañana creídos que seremos
los primeros. Muy por el contrario nos encontramos con
personas que han pasado la noche en las puertas de dicha
oficina y no la primera noche sino varias, las que aún
no han obtenido nada, ni siquiera la presencia de una
persona que les entregue un número de orden para ser
atendidos.
Solo consiguieron el agotamiento de pasar la noche fuera
de su casa, de su cama, de su entorno, situación que se
asemeja con la vida de aquellos individuos que les ha
sucedido lo mismo, no por elección sino porque el
destino de ese modo se los presentó: vivir en la calle.
Aún estamos en la interminable fila, siendo uno más que
desea pasar la navidad como el comienzo del año junto a
su familia.
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Martes 01 de Noviembre de 2011
Brisas

Era una mañana espléndida, el micro ya recorría los últimos kilómetros para
arribar a la ciudad de Necochea, el sol pintaba el paisaje con su luminosidad.
Su brillo impedía divisar la amplitud de los campos que bordeaban la ruta.
Ya comenzaba el tan anhelado descanso con grandes expectativas, bajamos en la
estación mi pequeña hija y yo, nos hicimos de las valijas, nos acercamos a la
confitería de la terminal, de aspecto pueblerino con la finalidad de desayunar.
El infaltable jugo exprimido, yogur con cereales y frutas, las deliciosas
medialunas de manteca de las que se deslizaban hilos de almíbar, las que
caracterizaban dicho lugar más el tazón de café con leche.
Luego del exquisito desayuno abordamos un coche rumbo al hotel en donde nos
permitieron depositar el equipaje dado que aún no era el horario para ingresar.
Con gran emoción nos dirigimos hacia el mar, tan sólo con un bolso al que le
sumamos dos sillas playeras.
Durante las cinco cuadras que nos separaban del mismo el viento se hacía sentir
con mayor intensidad, no obstante continuamos nuestra caminata, al llegar a la
playa el mar se veía imponente, embravecido, sus inmensas olas formaban
imágenes. Era imposible dejar de observarlo, atraía tanta belleza.
Nos acomodamos con gran alegría sin notar que el lugar se encontraba solitario,
tan solo el guardavidas y nosotras, en un instante nuestras sillas nos
transportaron, nos encontrábamos disfrutando el placer que nos brindaba el mar
con su gran seducción hasta quedar girando sin rumbo.
De inmediato se nos acercó el guardavida a brindarnos su ayuda, nos sugirió que
nos ubicásemos paralelas al mar hasta que aminorase el viento, la arena se
asentara y el mar se encausara. Dado que en esa circunstancia no sería posible
retirarnos, la pequeña muy asustada sólo deseaba partir de la ciudad a pesar de
no haber comenzado las vacaciones.
Nada es imposible paulatinamente con la ayuda de aquel señor logramos alejarnos
de la costa retornando a la ciudad, donde el clima era más apacible. Por la
noche en las noticias que comunicaban los periodistas del canal televisivo zonal
nos enteramos de que habíamos sido partícipes de un tornado de gran magnitud, el
que hacía mucho tiempo no visitaba a la ciudad costera.
Asimismo nuestras vacaciones fueron maravillosas disfrutamos de la playa y de
los paseos que realizamos por la ciudad. Durante los años siguientes continuamos
visitando Necochea, afortunadamente aquel tornado no volvió a repetirse. El
clima fue cambiando transformándose en una ciudad calurosa, con una envolvente
brisa durante las mañanas como así también durante las noches.
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Miércoles 23 de Noviembre de 2011
Abuela

Dejando de lado que sólo son
fechas comerciales, en tal caso todos los días deberíamos celebrarlos, no
olvidarnos de nuestras ABUELAS homenajeándolas como así también agasajándolas.
Son seres especiales llenos de dulzura acompañada por una ternura especial,
pueden atravesar por el momento más complicado que no pierden su carisma, su
nota mágica. Cumplen con todas sus actividades sin restarles tiempo a su familia
en especial a sus nietos.
Siempre dispuestas al pedido de sus hijos cuando ellos le solicitan cuidar a los
pequeños no importando la hora. Seres increíbles con las mismas dificultades que
todos no obstante con un humor increíble el que nunca pierden ya sea para salir
con los niños a pasear como así también estar a su lado.
Si padecen alguna dolencia jamás nos lo hacen saber buscan el modo de resolverlo
por sus medios, les ofrecemos nuestra compañía siendo la respuesta que no desean
quitarnos nuestro tiempo, debemos casi obligarlas.
Encontraremos excepciones en donde no todas posean igual predisposición, no
obstante la gran mayoría son desenvueltas. Se merecen todo nuestro amor
mimándolas todos el tiempo.
Tomemos su ejemplo e intentemos copiar tan sólo una parte de su conducta que ya
nos sentiremos gratificados.
Noviembre mes de la ABUELA, en mi caso particular no cuento con la presencia
física de ambas les envío un beso enorme de las que conservo los mejores
recuerdos.
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