Iconos y Personajes porteños

Algunos artículos han sido escritos en 2006 (cuando nuestra revista poseía subdominio y no se encontraba registrada en Nic Ar pero  respetamos su orìgen de archivo) y guardan característica de atemporalidad. Otros,  pertenecen al 2007, 2008, 2009 y 2010. Rogamos (en caso de extraer información) respetar la fuente.

 

06 de Abril de 2006

Raúl

Scalabrini Ortiz

Hay calles que no sólo aportan nombres a sus ciudades sino que integran verdaderas identidades dentro de un barrio. Santa Fe, Araoz, El Salvador, Costa Rica, Salguero, Coronel Díaz, Scalabrini Ortiz y otras tantas son verdaderos íconos dentro de nuestra hermosa república palermitana. Ocurre que, detrás de cada nombre, existe una exquisita y enigmática historia de la que, muchas veces, estamos ajenos a su conocimiento. Por eso no cabe duda dónde se encuentra la avenida Scalabrini Ortiz pero ¿sabía usted quien era verdaderamente Raúl Scalabrini Ortiz? Verá que no sòlo era una ocurrencia ideada por algùn concejal al bautizar una calle de esa manera pues Scalabrini Ortiz era un ser multifacético y respetado por todas clases argentinas.
Raúl Scalabrini Ortiz, amante de las matemáticas, la física, escritor, periodista, agrimensor, campeón universitario de box y luchador, desde una óptica muy personal con respecto a la religión, manifestó su ateísmo, y es precisamente la muerte de su padre que produjo el impacto de su primera inclinación por escribir sobre este tema: “... la idea de la muerte me absorbió. Lo infinito apareció en mi cerebro como una revelación prematura... El dolor real, verdadero, me hizo llorar por primera vez...”
Amigo de Ernesto Uriburu viajó a Europa y experimentó un sentimiento profundo de soledad: “Estoy solo, absolutamente solo. No hay conmigo nadie màs que yo mismo. Me espanta la idea de mi propio ser aislado en el universo...”
Sus inicios en el periodismo determinaron un estilo personal con artículos desordenados y, si bien, la profesión no colmó sus expectativas económicas, tampoco lo hizo su tarea de agrimensor, por lo cual Scalabrini Ortiz relató, en alguna oportunidad, sus carencias al haber padecido hambre y necesidades monetarias.
Sensible, erudito y humilde, escribió obras propias "El hombre que está solo y espera" y en los medios de “La Gaceta del Sur”, “Pulso”, “Martín Fierro”, “Claridad, “Vida literaria”, “La Manga”, màs en la “Revista del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA)”. Posteriormente, en 1928, trabajó por primera vez en “La Nación” componiendo temas diversos con la seguridad de su falta de credo político aunque, ciertamente, se opuso a Hipólito Irigoyen.
Si bien, Scalabrini Ortiz no evidenció una definición concretamente polìtica, aunque a veces fue acusado marxista, demostró sinceramente su lucha total contra la estructura económica colonial, que habìa organizado Gran Bretaña en nuestro paìs, y lo hizo con total soltura en su “Tragedia argentina”. Luego, en 1935, integró el movimiento político FORJA, sosteniendo principios en contra del capitalismo y de orìgen radical.
Cuando Juan Domingo Perón asumió su presidencia escribió innumerables cartas a Scalabrini Ortiz, quien le propuso integrar un movimiento intelectual. El copioso correo era contestado casi amistosamente así:
“Mi general y amigo:
Su ofrecimiento es la mayor muestra de simpatía que haya recibido en mi vida pero temo que la tarea exceda la órbita de mis aptitudes. He sido siempre un trabajador solitario...”
“Usted me hace entrar en la historia a empujones. ¡Tan Don Nadie que he querido ser siempre!”
Raúl Scalabrini Ortiz falleció un 30 de Mayo de 1959. Su vasta y admirable trayectoria no puede resumirse en simples carillas para demostrar la enseñanza y la grandeza de este hombre que luchó por una verdadera identidad nacional, pero su honestidad y espíritu de igualdad nos hace entender que todo hombre que lucha y predica la justicia social en un mundo devorado por los intereses particulares, tarde o temprano, podrá sentirse solo, absolutamente solo, como lo estuvo Raúl Scalabrini Ortiz.

__________________________________

20 de Julio de 2007

 Juan Manuel

de Rosas

 

Juan Manuel de Rosas, nacido el 30 de marzo de 1793, es uno de los hombres más controvertidos de la historia argentina. Se lo ama o se lo odia. Él tiene ese privilegio de despertar ambas pasiones alejándose del equilibrio, que establece la balanza de un juicio objetivo. Como todo hombre destacado siempre se expuso a la opinión de la gente. Se lo juzga hoy en día como en los mejores tiempos de antaño, sin embargo, Rosas siempre supo originar un carácter de conflicto, aún, cuando joven debió irse de casa por rivalizar con su propia madre.

Para los que no tienen conocimiento sobre su verdadera historia, resumidamente, contaré algunos sucesos que destacaron a dicho prócer. Como siempre, desde el punto de vista de la anécdota simple y entretenida.

Juan Manuel de Rosas en verdad se llamaba Juan Manuel Ortiz de Rozas. Este cambio de apellido nace como resultado de una discusión con Doña Agustina López de Osornio, su madre. Los que la conocieron alegaron que ella era mujer autoritaria y estricta. Ordenada al máximo, mandaba a su gente lavar los sanitarios. Una tarde Doña Agustina estableció que Juan Manuel debía ocuparse de la limpieza de los mismos pero el ex gobernador tomó la orden como un insulto. Lavar los sanitarios era trabajo de señoritas y él,  por cierto, era muy hombre. Además gozaba de reputación entre las mujeres más elegantes de la región e inclusive de la buena fama ante reconocidos miembros de la alta alcurnia. De este modo, el joven no acató el pedido y su madre lo encerró en penitencia sin nada que comer. Lo retó a que reflexionara. Le entregó los utensilios de limpieza y allá fue el pequeño Ortiz de Rozas a su cuarto, humillado y vilipendiado.  Ofendido, empacó en la madrugada y abandonó la casa. De allí que inspirara su frase dolida: “Madre, aquí te entrego los elementos de limpieza, y con ellos mi apellido”.

Deambular no le vino mal pues organizó su vida de tal manera que se abrió por sí mismo en el ambiente laboral. Administró campos y se dedicó por completo a sus tareas estancieras. Le fue muy bien. Se casó con Encarnación Ezcurra y Arguibel, cuando tenía tan sólo veinte años. Los padres rivalizaron esta situación pues alegaban que la novia era pobre y demasiado poco para el joven Juan Manuel, quien era todo un líder, apuesto y bien visto por la sociedad. De allí que él advirtiera un plan. Tenderle una trampa a su madre y su padre haciéndole creer que Encarnación estaba embarazada, y vaya si dio resultado. Ante tal desprestigio aparente, la misma Doña Agustina apuró la boda para tapar evidentes “bochornos” públicos. A partir de 1840, luego de la muerte de su esposa, Rosas tuvo una amante (una joven criada llamada Eugenia Castro), pero esa noticia no se hizo pública hasta después de su caída. Con Eugenia tuvo ocho hijos con los cuales compartió su vida familiar en Palermo. Esta quinta era un gran terreno deshabitado, muy pantanoso. Ocupaba la costa del río de la Plata en una zona que no tenía barrancas entonces Rosas la convirtió en un hermoso paseo lleno de naranjos y sauces. Allí se mudó definitivamente en 1840 y también atendió sus obligaciones públicas.

Juan Manuel de Rosas tenía un agrio sentido del humor. Había contratado unos bufones deformes, que lo hacían reír (como en los viejos tiempos de reyes). A ellos les pagaba un sueldo, pero había uno que se destacaba por su anormalidad mental. Él era Eusebio de la Santa federación. Con éste siempre jugaba y hacía creer a la gente que era el novio de su hija Manuelita. A Manuelita, el tema le disgustaba sobremanera y explotaba en ataques de histeria.

Muchos dicen que el que más tiene más miserable es y quizás ese sea el ejemplo más correcto para determinar la personalidad del ex Gobernador de Buenos Aires. Según cuenta la historia, se afeitaba cada ocho o nueve días para ahorrar y no tener que pagarle a su barbero. No fumaba, no tomaba, no tenía ningún tipo de vicios con tal de no derrochar una moneda y, además, iba poco a fiestas para no gastar en regalos ni desplazamientos de lugar (¿Evitaba gastar viáticos?).  Tampoco usó jamás zapatos. Lució botas bien largas.

Juan Manuel de Ortiz de Rozas (el federal), si bien era rico y  dictador, jamás tuvo esclavos. Bien parecido, esbelto y elegante despertó suspiros entre muchas mujeres. Fue coqueto y obsesivo. Durante sus últimos días de vida hizo una solicitud. “Cuando muera y esté dentro de mi féretro quiero me pongan mi dentadura postiza para verme mejor. También, allí dentro, no debe faltar mi plato de porcelana favorito” Y allá se fue El Restaurador de las Leyes con su  petición cumplida.

___________________________________

Lea y conozca algunas personalidades o estilos, que han habitado nuestra hermosa ciudad porteña

Artículos escritos por Ana Leguìsamo Rameau

La Nave Producciones

 

19 de Marzo de 2008

Diego Armando Maradona

 

Eric Hoffer dijo: “El fanático no es realmente aquel que se identifica con extremo rigor a los principios. No abraza una causa primordialmente por su justicia o santidad, sino por la desesperada necesidad que tiene de aferrarse a algo.” El fanatismo podríamos encausarlo dentro de los límites de la necedad y falta de criterio. Se endiosan mortales, y aquellos que también poseen múltiples defectos caen en la perfección de los fanáticos.

Diego Armando Maradona (capítulo al que hoy nos referiremos) es uno de esos casos donde se lo asocia a la perfección. Casi todo se le perdona. “La mano de Dios”, “El Diego” o “Dieguito”, entre varios apodos cariñosos, lo colocan a la misma altura de la perfección de Dios.  Una mano oportunista será el mismo criterio con que podrá medirse para estar al mismo nivel del creador del universo. La idolatría es la balanza que mide iguales pesos.

Entendemos por Iglesia como el lugar sagrado donde se congregan los santos de   religión católica. Aquellos hombres hoy santificados son venerados por los fieles que adoran pero, para aquellos que no tengan conocimientos, Diego Armando Maradona también posee su Iglesia propia.  Si bien algunos la llaman “Una parodia de la religión mediática”, o “Especie de culto”, mucho la acerca al fanatismo desmedido del colectivo popular. El lugar está situado en Moreno 4140, Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina. Allí, los maradonianos, como se hacen llamar, se encuentran (sobre todo) en dos fechas particulares: El 22 de junio para celebrar “Las Pascuas Maradonianas” y el 29 de octubre, la “Noche Buena y Navidad Maradoniana”. En el lugar festejan y rememoran los mejores tiempos del jugador. Hay tablas de máximas que recuerdan cuanto lo quieren. Frases tales como:

“Creo en Diego, Futbolista Todopoderoso,

“Creador de magia y de pasión,...Nuestro Rey, Nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia de los Reyes del Fútbol, nació en Villa Fiorito...”

 El movimiento cuenta con mandamientos que deben ser seguidos al pie de la letra por aquellos que los siguen. Algunos de ellos son:

“Amar al fútbol por sobre todas las cosas.”

“Declarar tu amor incondicional por Diego y el buen fútbol.”

“Difundir los milagros de Diego en todo el universo.”

 Los milagros de Diego Armando son los buenos partidos jugados. El milagro es un hecho divino que sólo algunos tienen el honor de recibir, entonces ellos dicen. “Bautizamos a los fieles que así lo requieran, imitando el gol de la mano y  luego jurar sobre la Biblia Maradona “Yo soy El Diego”.

 

Maradona también tiene su propio Padre Nuestro:

“Padre Nuestro…,  Diego nuestro que estás en la tierra,

santificada sea tu zurda, Venga a nosotros tu magia,

háganse tus goles recordar, así en la tierra como en el cielo”

 La Licenciada Marìa José Hernando explica: “El fanatismo esconde unos terribles «efectos secundarios»: limita la libertad, empobrece el psiquismo, incomunica, limita la autocrítica y el afán de superación, reduce la riqueza de matices de la vida y en muchos casos desemboca en la negación de la dignidad humana de los otros”.

El fanatismo enceguece las mentes. Es importante saber desglosar al hombre del mito porque los buenos deportistas o talentosos artistas son sólo hombres que poseen tantos defectos como virtudes.

Diego Armando Maradona es un ser terrenal  como cualquier otro. Posee virtudes que resaltan sus habilidades dentro del ámbito del deporte. Juega muy bien al fútbol, virtud indiscutible que lo diferencia de los demás. Sus pecados lo acercan al mundo común de los que lo siguen. Es uno de los mejores jugadores del mundo pero no hay que olvidar que Dios hay un solo, y es el mismo que rige la vida de todos nosotros, inclusive la de Diego Armando Maradona.

___________________________

24 de Noviembre de 2007

El Di Tella

 

Los nuevos estilos y géneros, muchas veces, surgen como alternativa a situaciones anteriores de saturación. Se produce una eclosión en tal sentido y estalla la transformación. Tal es el caso de ciertos movimientos vanguardistas, que nacieron y se incorporaron para producir el crack en el sistema. Uno de ellos, por citar algunos, fue el movimiento Di Tella. Traído de la mano de la ola del pop art llegó en la época del `60 y se desarrolló en un sitio particular de la calle Florida 936, precisamente un 22 de Julio de 1958. El pensamiento del cambio moderno sirvió como manifestación a todos aquellos artistas transgresores. Especie de fusión de ideas sociales, artísticas y bohemias se combinaron para rendirle homenaje a Don Torcuato Di Tella.

Si la eclosión surge como protesta al desgaste de aquella época, ésta tuvo su origen en  los golpes militares y allí fue cuando la vanguardia de los artistas comenzó a emanar.

El Di Tella y la revista Primera Plana del año 1964 fueron promotores de nuevos pensamientos en la literatura, la música el teatro y la pintura pero esta revista fue clausurada por la dictadura de Juan Carlos Onganía a fines de julio de 1969. En cambio el Di Tella sufrió incansables censuras por la derecha argentina y los grupos conservadores más acérrimos juzgaron algunas obras de artistas tales como Marta Minujìn y Rubén Santaonìn por ser demasiado “osados”.

Algunos testimonios de la época rememoran  que era realmente muy bello desayunar en el café Floria Garden mientras los coros del Di Tella y los solos de Bach se oían a lo lejos traídos por el aire y la dirección del Maestro Alberto Ginastera.  Mientras tanto, las obras de los más destacados artistas se manifestaban grandilocuentemente. Creadores como  Marta Minujìn, Federico Klemm (arte), Nacha Guevara (actriz) , Les Luthiers y Gerardo Gandini (música) entre otros, pisaban el suelo del Di Tella y fue allí cuando Les Luthiers dieron su primer recital, en el año 1969. También estuvo  Roberto Jacoby (sociólogo), quien compuso célebres canciones junto a  Federico Moura,

El Di Tella también fue un centro sofisticado de creación si pensamos que El Catalina (laboratorio de música electroacústica ultra sofisticado) fue uno de los pocos e inéditos laboratorios que convertía partituras gráficas en sonido a través de un sistema analógico muy moderno ideado por el ingeniero  Fernando Von Reichenbach. En el Di Tella también se encontraba el Centro de artes visuales dirigido por Jorge Romero Brest, cuyo objetivo era cumplir con la difusión de artes para convertir a Bs.As. en el Centro de Vanguardia del país y del mundo.

Marta Minujìn, una de las promotoras del happening (Los Happenings se destacan por su mezcla de estilos y por exigir la participación del público como parte de la obra) dijo: “El happening es algo efímero. El Di Tella también fue efímero si lo vemos en la perspectiva histórica: duró unos pocos años “(sic).

El Instituto Di Tella fue cerrado en 1970. Algunos hipotetizan que se debió a problemas económicos difíciles de sobrellevar.  Otros argumentaron que su fin tuvo origen con la clausura de una obra titulada "Baños" (1968)  de Roberto Plate ya que ésta consistía en una simulación de baños públicos donde cada invitado podía escribir las paredes tal cual como si estuviera en un baño público real,  pero hubo exceso que molestó al gobierno pues una de las inscripciones resultó ofensiva a un alto funcionario militar y allí fue que se produjo el cierre definitivo del Di Tella.

Con mucha  melancolía, sobre todos para aquellos que lo vivieron, podríamos catalogar al Di Tella como un movimiento que se desarrolló en aquellas cuatro paredes de la calle Florida 936, célebre lugar en el cual hoy (si usted lo visita) sólo encontrará negocios aptos para turistas. Las casas de cueros, de ropa, shopppins, insumos de computación, etc. están muy lejos de ser lo que fue el Di Tella.

A lo lejos ya no se escuchan los coros o los solos de Bach sino el bullicio de la gente confundido con el grito de los vendedores, y algún tango en el aire que entona masterizaciones en CD de Carlitos Gardel.

________________________________

 

22 de Octubre de 2006

Miguel Abuelo

La Argentina cuenta con innumerables artistas destacados que merecen ocupar el corazón de las páginas principales. Los vemos y escuchamos en la música clásica, en el blues, en el rock, en el romanticismo, en el tango o en el folklore pero ocurre que algunos han sido   verdaderos creadores de estilos, o innovadores de hechos e ideas. Fueron los que se animaron y no temieron al cambio, porque cuando una idea nos asusta es, generalmente, porque contiene el sabor diferente de lo inesperado. De aquello que nos atrapa porque nos tienta al cambio pero nos obliga a quedarnos incorporados a la tradición de las estructuras. Sin embargo, contamos con los seres que forjan un camino e inspiran verdaderas obras osadas y se animan a mucho más.

Allá, por la década de los`80 nacían grandes artistas que nos hicieron deleitar con sus composiciones. Tal es el caso de Miguel Ángel Peralta, conocido por nosotros como Miguel Abuelo, un hombre dueño de un estilo muy peculiar que fusionaba el rock con el folklore. Miguel fue un exquisito poeta que podía desfilar con sus letras y versos por los mensajes más ácidos, dulces, coherentes y certeros. Amaba profundamente la naturaleza y en sus poesías nos trajo un dejo de aire folk mezclado con las partituras del rock que supieron protestar con todo aquello que solía molestar.

Miguel Abuelo Peralta nació el 21 de Marzo de 1946 en Buenos Aires. Desde muy pequeño comenzó tocando la guitarra y cantando bagualas que, luego transformó en poesía rockera. Con el tiempo formó Los Abuelos de la Nada, uno de los grupos musicales más emblemáticos en la historia del rock argentino. Con ellos grabó varios discos que ocuparon los primeros puestos de todos los rankings.

Miguel Abuelo supo relacionarse con personalidades destacadas del ambiente musical. Este es el caso de Pipo Lernoud con quien conoció a Litto Nebbia, Moris, Javier Martínez, Pajarito Zaguri, Andrés Calamaro, Tanguito y los Shakers, un grupo  estilo "Beatle" de orìgen uruguayo, que cantaba en inglés.

Un testamento se escribe y queda, la música también. La música es herencia que perdura por siempre y ese es el legado más importante de Miguel Abuelo, este compositor que hoy tiene la Fundación que lleva su nombre, nacida en el año 2003. La Fundación Miguel Abuelo cuenta con la Dirección de Pablo Fogo, sobrino de Miguel y hombre empeñado en que el mensaje de su tío llegue a los corazones de los argentinos. Pablo Fogo expresa la curiosidad de aquellas generaciones y las actuales que se interesan por la música de Abuelo. “ Mi tío se autodefinìa como un verdadero poeta. Era un lector curioso y amaba la música en su totalidad. Miguel comenzó en el folklore, siguió por diversas ramas pero nunca se inclinó por un estilo particular, aún formando parte del rock. Él era pop, popular.

En  la Estación Carranza de la línea D de Subterráneos, hoy se ubica la Plazoleta Miguel Abuelo, sobre la calle Dorrego y Santa Fè. Miguel vivió muy cerca de allí, tan sólo a ciento cincuenta metros. Pablo Fogo expresa: “ Los espacios públicos son los lugares de la gente y son los sitios donde el público cultiva una fibra distinta”.

La música de Miguel nos acompaña en cada uno de sus discos. La melodía  de sus canciones permanece actual para despertar cualquier amanecer o a cualquier niño que nunca haya mirado una vaca de frente (como solía decir Miguel).

Miguel Ángel Abuelo Peralta falleció de SIDA el 26 de Marzo de 1988. Es uno de los mayores íconos nacionales. Escribió una de las mejores inspiraciones de la música argentina.

“Buen día remanso, tempestad, buen día... Pobre eres si no llevas repletas las arcas de tu corazón... Y qué clase de rico será quien no lleve todo junto y en un solo puño la psiquis y el latir de su pueblo?... He venido a mover y a dar marcha a la fanfarria. Me fecunda la música y me tonifica el cura. Los poetas me acusan de deber ser valiente, las artes para siempre, las musas en cadenas...Adiós, barcos anclados sobre torrentosas aguas... Buen día, día, día, buen día...

 Agradecimientos a Pablo Fogo

Entrevista realizada Pablo Fogo  por Ana Leguìsamo Rameau el 19 de Octubre de 2006 en el Centro Cultural Jorge Luis Borges en el marco de la Primera Muestra Itinerante Miguel Abuelo.

Informes: http://www.miguelabuelo.org.ar/

__________________________________

18 de Agosto de 2006

Mariquita Sánchez de Thompson

Muchas fueron y son las mujeres argentinas del presente y otrora que lucharon por una patria mejor. En sus hechos se resumen los recuerdos de Las Niñas de Ayohuma, La Delfina, Eva Duarte de Perón, Las Madres de Plaza de Mayo, Encarnación Escurra, Manuelita Rosas, Alicia Moreau de Justo, La Hermana Martha Pelonni, Azurduy de Padilla o Mariquita Sánchez de Thompson, en otras. Ellas lucharon descarnadamente contra un sistema impuesto que bregó por silenciar sus voces y, aunque inútil fue la censura, hoy sus nombres se levantan ante nosotros para recordarnos que la contienda ha pasado a formar parte de la historia argentina .

Cada una de estas patriotas merece un capitulo especial. Los libros se empecinan en resaltar su intacto camino pero, sin embargo, Mariquita Sanchez de Thompson es a quien ,esta vez, dedicaremos una párrafo aparte. En lo sucesivo, analizaremos la vida de aquellas valientes que desvelaron la atención de sus diferentes gobiernos y doctrinas.

María de Todos los Santos Sánchez de Thompson y de Mendeville era el verdadero nombre de esta mujer obstinada, quien se había enamorado perdidamente, a los quince años, de su primo El Coronel Martín Jacobo Thompson (el fundador de la Prefectura Naval Argentina). Mariquita había nacido en Buenos Aires el 1º de noviembre de 1786. Hija del español Cecilio Sánchez de Velazco y la argentina Magdalena Trillo, supo ser leal a sus principios, cuando luchó por el amor de su primo, ante el cuestionamiento negativo de sus propios padres.

En una época de dominio masculino absoluto, Mariquita supo hacerle frente al Virrey Sobremonte y plantearle , verdaderamente, que su amor por El Coronel Martín Thompson era inevitable, y que la boda con el Caballero Diego de Arco (con quien estaba obligada a casarse) debería postergarse, aún, cuando sus padres lo habrían planificado todo. Era inevitable pues que, aquella mujer de duro carácter e insistencia, lograra lo que muchas mujeres admiraron. El 29 de julio de 1805, se casó con su primo Martín Thompson. Con el cual tuvo cinco hijos: Clementina, Juan , Magdalena , Florencia y Albina. Martín Thompson perteneció al grupo patriota integrado por Rodríguez Peña, Castelli y Cornelio de Saavedra. Como miembro del cabildo abierto apoyó a la Revolución de Mayo. La primera Junta lo nombró capitán del puerto de Buenos Aires para que protegiera a la ciudad de cualquier ataque proveniente del río. Su hogar se convirtió en el lugar de reunión de los líderes patriotas, presidido por su popular y aguerrida esposa Mariquita,  y fue allí donde un 14 de mayo de 1813 se cantó por primera vez en la historia argentina El Himno Nacional (Vicente López y Planes, letra, y D. Blas Parera, música).  El Coronel Thompson y María de los Santos Sanchez y de Mendeville  vivieron en la calle Florida durante un largo tiempo hasta que su entrañable esposo fue enviado  a los Estados Unidos en Misión Diplomática, y luego enloqueció a causa de una triste enfermedad. Según cuentan los que saben, El Coronel Thompson (a la distancia) , extrañaba, recordaba, amaba y lloraba desesperadamente la ausencia de su querida esposa,  por lo cual muchos lo apodaron Mr. Mariquita. Luego, éste falleció. Cuenta la historia que el Capitán del barco (a su regreso a Buenos Aires), dejó morir de hambre al Coronel Thompson  causándole la muerte.

Posteriormente, Mariquita contrajo matrimonio nuevamente con el francés Baustista de Mendeville, un hombre cuya conducta la desilusionó sobremanera. Con él tuvo un hijo  llamado Julio con quien combatió en contra de Rosas y se exilió en Montevideo. Luego, tuvo dos hijos más pero Mendeville la abandonó y partió a Francia posteriormente.

Mariquita era toda una mujer combatiente de la época. El Presidente Bernardino Rivadavia le rendía honores y brindaba su confianza mayor. En 1866 y 1867 presidió la Sociedad de Beneficencia, fundada por el mismo Rivadavia.

Ella fue una mujer atenta a los cambios de su época, y una verdadera transgresora. Le importaba la moda, la política, las relaciones internacionales y la independencia del  país.

María de Todos los Santos Sánchez de Thompson y de Mendeville falleció el 23 de octubre de 1868.

En algún piano que se escucha lontano, todavía se oye la voz de Mariquita que canta su grito sagrado

 “Sean eternos los laureles
que supimos conseguir
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.”

__________________________________

 

 

07 de Junio de 2006

Presidentes y Ex

Uno camina por las calles de Buenos Aires y suele encontrar monumentos grandiosos que nos parecen bellos pero, muchas veces, desconocemos su orìgen. Es allí cuando reflexionamos y caemos en la cuenta que, quizás, ese lugar debió haber sido un sitio reservado para alguien importante de nuestra historia. Tal es el caso de la calle San Martín 336 donde un prócer argentino tuvo su residencia. ¿Sabía usted quien vivió durante años en esa dirección? Fue el Ex Presidente Argentino Bartolomé Mitre (militar, poeta y periodista).  La alquiló allá por 1860 y pasó a ser su propiedad en 1868. Cuando Mitre la adquirió era una casa en planta baja que, con el tiempo, le hizo construir un primer piso para lucir un amplio dormitorio con escritorio, biblioteca y mapoteca. Su estilo es inglés. La casa tenía gran comodidad pues poseía tres patios rodeados por amplias galerías que fueron demolidas en el año `30. En su lugar hoy podemos disfrutar el conocido Museo Mitre quien no sólo respira algo más que cultura sino todo el aire de Bartolomé Mitre en sus mejores años de gestión.

Algunos lugares sí le hacen honor a su nombre. Paralela a la avenida Corrientes, se desplaza la calle Sarmiento y el título se debe a otro Ex Presidente que pisó sus veredas. Este fue Domingo Faustino Sarmiento (político y escritor), quien vivió al 1251 de dicha acera y la compró por el año 1875. Fue un refugio importante en su vida ya que unas de sus obras más talentosas las escribió en esta residencia. Pero a diferencia del hogar de Bartolomé Mitre, la vivienda no se demolió pues el estado la compró en el año  1947, y la declaró Monumento Histórico Nacional. Su estilo es italiano y posee tres patios con aljibe, parra, higuera y escalera caracol. Se supone que Sarmiento, en su morada, sintió toda la melancolía de sus años de niñez pues muchos resabios de ella se alzaron en el estilo propio del domicilio. Nada fue casual y fue ambientado perfectamente por el sentimiento de este argentino que adoraba su niñez de San Juan.

Sin embargo, hay próceres que preferían  retirarse más hacia el norte capitalino  pues Nicolás Avellaneda (promotor de la inmigración) abrió sus oficinas en el barrio de Belgrano, más precisamente en Vuelta de Obligado y Juramento, allá por 1880.

Bernardino Rivadavia también anduvo por aceras urbanas en 1780 cuando niño, pues vivió en Defensa entre Moreno y Belgrano en una casa colonial de típicos zaguanes porteños y patios amplios. Había habitaciones de servicio y caballerizas con huerta. La característica de este lugar es que no poseía baño. Tenía una letrina en el tercer piso. Luego, ésta fue reemplazada, con el tiempo, por un baño familiar.

No obstante, en la Avenida Belgrano 430 (antes llamada calle de Santo Domingo) , entre Defensa y Bolívar, vivió uno de los próceres más reconocidos de la historia argentina . Un ser honesto y humilde que pudo ganarse un lugar aceptable en las épocas: Manuel Belgrano, hijo de Don Domingo Belgrano y Peri,  y Doña María Josefa González Casero.

Los barrios, con tranvías o sin él,  guardan una magia peculiar que merece ser destacada. Los hombres de la historia argentina (aunque parezca increíble) han vivido en las residencias que hoy nosotros frecuentamos y estudiamos. Los lugares se repiten y los sucesos se renuevan.

Las calles y monumentos de Buenos Aires hoy se empecinan en el reciclaje de su conservación. Se levantan edificios y se mezclan las arquitecturas del ayer y del hoy que embelesan a los turistas. Se cotizan las obras y se precian los pisos que mancharon las huellas de nuestros hombres de otrora. 

Tal vez los extranjeros  (que hoy disfrutan de nuestra ciudad) no sepan que al transitar las veredas porteñas, algún caballo, alguna carreta, algún rebelde o algún ex presidente fue surcando las calles de tierra que hoy lucen concurridas en asfalto y hormigón. Serán (aquellos hombres) fantasmas o próceres que buscan aferrarse a su identidad colonial a pesar de las transiciones.

___________________________________

 

14 de Septiembre de 2006

Manuel Belgrano

 

Manuel Belgrano fue un verdadero ejemplo nacional. Con vocación de servicio y amor a la patria, supo ganarse el real aprecio de su gente, y el desprecio de aquellos que lo burlaron, o pusieron en tela de juicio su condición de hombre de bien. De familia acomodada nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770. Sus padres fueron Domingo Belgrano y Peri, genovés, y Josefa González Caseros, porteña.

Belgrano viajó a España y, tras largo estudio, se recibió de abogado en Valladolid.

Escribir la biografía de este prócer puede resultar tan simple como hacer un cronología de su vida y plasmarla en este periódico pero el fin de dicho artículo es mostrar escuetamente la vida del hombre que luchó a capa y espada por la Argentina, para morir en la mayor de las miserias.

Belgrano era un hombre sensible, realmente atípico, con una caballerosidad, respeto y honestidad que llegaba a mal entenderse. Sus compañeros del ejército lo llamaban “raro” pero la situación estaba muy alejada de aquel calificativo. ¿Homosexual, afeminado o raro? Manuel Belgrano era un hombre correcto, de voz aflautada, de finos modales, y rasgos delicados, que gustaba de las mujeres de su época como cualquier soldado heterosexual. En las largas filas de formación del ejército argentino, podía escuchárselo impartiendo órdenes, seguido de San Martín, pero su voz era tan afeminada que causaba risas entre los camaradas. Ejemplo directo fue el de Manuel Dorrego, quien solía burlase descaradamente de él, razón por la cual el General Don José de San Martín logró deportarlo a Santiago del Estero. De allí que Dorrego lo aborreciera por el resto de su vida.

De correcto proceder, Manuel Belgrano, practicaba una profunda fe católica. Aconsejaba a los hombres infieles que no engañaran a sus esposas, pero las sanas palabras de éste  sólo llamaban la atención y desconfianza de aquellos sujetos adúlteros que seguían tildándolo de “raro”.

Manuel Belgrano Cáceres, aunque mal juzgado por la sociedad masculina, tuvo muchas mujeres, y una de ellas fue María Josefa Escurra, hermana de Encarnación Escurra (esposa de Juan Manuel de Rosas), con quien tuvo un hijo ilegítimo, adoptado y criado por El Restaurador de Las Leyes. Se llamó Pedro Rosas y Belgrano. Con el tiempo, Belgrano, conoció el verdadero amor de su vida, llamada Dolores. Ella era una joven tucumana, treinta años menor que él. Por aquellos tiempos, él tenía cuarenta y seis, y el escándalo de la nueva pareja era ya comentario en el pueblo, razón por la cual, Belgrano decidió casarse con ella.  Desgraciadamente èsto no puedo concretarse ya que lo enviaron en misiones diplomáticas hacia el  Sur y, de este modo, logró distanciarse de Dolores. De este amor, había nacido una niña llamada Manuela Mónica del Sagrado Corazón. No obstante, se enviaban cartas consecuentes con promesas de futuro matrimonio pero Belgrano enfermaba considerablemente y veía muy lejana su promesa cumplida. Con el tiempo, éste  viajó urgentemente a Buenos Aires. Derrumbado por la sífilis y la hidropesía  fallecía un 20 de Junio junto a tres acompañantes: un soldado amigo, el hermano de Dolores y su hijita Manuela de tan sólo un año. Murió en la más grande pobreza. Su único capital fue un viejo reloj. Cuando su cuerpo fue exhumado, los ministros Joaquín V. González y el Coronel Riccieri le robaron sus dientes. Tras una denuncia de un periodista del diario La Prensa, el bochorno fue público y los políticos debieron devolver la dentadura.

Manuel Belgrano fue un ser intachable y un verdadero hombre de bien. Un ser demasiado correcto para su época o, quizás, para el medio en el cual se manejaba. De finos modales y lealtad incondicional, supo darlo todo por la patria y así abrir el corazón grandilocuentemente a la mujer que amó. No supo encontrar manera más acertada que llegar a Dolores a través del matrimonio porque su condición viril le exigía blanquear los sentimientos, y aunque muchos pusieron en tela de juicio su sexualidad, este hombre (como pocos) supo ser más hombre que cualquier otro soldado mediocre de la época. En un mundo de adúlteros, desleales y traicioneros, ningún soldado hubiera luchado con tanta vocación por la patria, y ningún  hombre se hubiera jugado por el amor hacia la mujer amada como lo hizo Manuel Belgrano González Cáceres,  un hombre con todas las letras.

* Agradecimientos al Profesor Martín A. Cagliani

 

___________________________________