Martes 13

 por Ana Leguìsamo Rameau.

 

Si bien la superstición no cuenta entre los puntos primos de ciertos seres escépticos, en los cuales me incluyo, es sabido que muchos levantan juicio cuando de Martes 13 se trata.
"Ni te cases ni te embarques, ni te marches a otra parte" expresa el dicho. La duda surge en el “porqué” de dicho “mote”. Por qué se ha escogido el Martes como día de mala suerte y no el Lunes, el Miércoles, el Jueves, el Sábado o el Domingo. El Viernes quedará reservado para el análisis de otro capítulo pues la catalogación también lo incluye.
Sin embargo, se insiste en este día pues las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal, también de la venida del Anticristo y la Bestia, quienes aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis; y en el Tarot, este número hace referencia a la muerte. A pesar de todo, el Martes 13 no tiene fundamento científico ni religioso, que pruebe que es un día de mala suerte. Quizás su mala fama ha quedado anclada como mancha irrefutable y su orìgen tenga raíces en la magia del miedo. Pese a todo, a la superstición relacionada con el trece, se le ha dado el nombre científico de "triscaidecafobia", que proviene de la palabra griega "triscaideca", la cual significa trece, y del término "phobos" que define al miedo.
La mitología griega también se ha hecho eco en el fetichismo y ha dictaminado que (Ares) Marte es el Dios de la guerra, por lo cual este día está regido por el planeta rojo, el mismo de la destrucción, de la sangre y de la violencia. Como si eso fuera poco, la leyenda dice que un día Martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel. Debido a èsto, el pobre Martes está presente en todas las culpas de la época, que lo asocian con la geografía, la lengua, la literatura, la matemática, la historia y otras disciplinas. Por ejemplo, el 13 en la religión judía es una cifra positiva pues el año bisiesto hebreo se compone de trece meses. Jacob en hebreo se escribe con trece letras o trece fueron los cuernos usados en los templos hebreos para llamar a la comunidad.
Si hablamos de historia, la leyenda dice que en un banquete en el Valhalla fueron invitados doce dioses, aunque Loki, el espíritu de la pelea y el mal, llegó sin invitación con lo cual el número de los presentes llegó a la posición número 13. En la lucha que se produjo para expulsar a Loki, Balder, el favorito de las deidades, encontró la muerte entonces allí hubo otro motivo más para justificar el 13 como responsable de un hecho consumado y asociado a la desgracia.
Los refranes del Martes 13 son muchas, aunque nos referiremos sólo a algunas. Tal es el ejemplo de: "En Martes ni tela urdas, ni hija cases. Ni las lleves a confesar porque no dirán la verdad". "El martes ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tejas".
También se recuerda que en el transporte público de Madrid no existe la línea trece de autobús y en Buenos Aires ningún tranvía con número 13 circuló hasta 1913. También el trece falta en los asientos de los aviones y en las puertas de embarque de los aeropuertos.
Otras supersticiones dicen que no se debe tener trece invitados en la casa o trece personas sentadas alrededor de una mesa. Hay quien piensa que, en una comida en la cual participen 13 personas, la primera en levantarse de su sitio, es la primera en morir. Tampoco uno debe cortarse las uñas o el cabello durante ese día, porque trae mala suerte. Al parecer cortarse las uñas en el aciago Martes saldrán padrastros. Por último, cabe recordar, que los hijos nacidos en Martes es posible sean desgraciados, tendrán una vida corta y su ideal será la guerra. Pese a todo, existe un factor muy importante en la numerología, pues se dice que el 13 significa muerte y nacimiento. Cambios contundentes en el ritmo de vida. Cambio total y transformaciones".
Ya sabe usted, las épocas cambian pero las costumbres quedan insertas en el mito popular. Se trata de “creer o no creer”, lo cierto es que muchos intentan evadir este número como real significado de mala suerte. Otros los asocian al buen augurio. Sea crítico y manéjese de acuerdo a su desgracia, su fortuna o a su propia experiencia.
No olvide que para los romanos el 13 era un número armónico y decorativo. Julio César solía decir que el 13 era su número de la suerte ya que fue gracias a la Legión Decimotercera que éste alcanzó la gloria y el poder.